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La Opinión: Latinas Break Stereotypes and Graduate from University

May 18, 2026
Irene Harapat with her family
Irene Harapat junto a su familia.

Source: La Opinión (Spanish)

“Hoy es el dĆ­a en que puedo decir: No fue fĆ”cil, pero lo logrĆ©”, se podĆ­a leer en el birrete de Yolanda SĆ”enz ChĆ”vez, quien superó infinidad de obstĆ”culos para titularse como maestra en la Facultad de Educación de Cal State Dominguez Hills.

Yolanda, madre de cuatro hijas era la mĆ”s feliz de todos los graduados que se congregaron en el Estadio de Tenis del Dignity Health Sports Park, donde un total de 4,200 estudiantes obtendrĆ”n el broche de graduados y lo colocarĆ”n en sus togas.

ā€œĀ”SĆ­ se pudo!, Ā”SĆ­ se pudo!ā€, corearon sus hijas, antes de la ceremonia de graduación, y al concluir le colocaron varios collares de orquĆ­deas en el cuello, mientras que su esposo, Guillermo ChĆ”vez, le obsequio un beso y un ramo de flores con la calificación A+.

ā€œUno de hispano ha crecido con la tradición de que las mujeres tal vez no van a la escuela porque deben ser amas de casa, cuidar a su familia, a su esposoā€, dijo Yolanda, nacida en MichoacĆ”n, MĆ©xico. ā€œEse era el pensamiento de mi mamĆ”ā€.

Fue después de que nació su tercera hija cuando Yolanda y su esposo acordaron que ella se quedaría en casa. Pagaban demasiado dinero en la guardería.

ā€œMi decisión era darles 100% de mi tiempo a mis hijas, pero siempre me quedaba por dentro el deseo de ser maestraā€, dijo la graduada.

ā€œMami es una cosa grande lo que has hechoā€, valoró su hija Xitlali, de 21 aƱos, quien, por su parte, se graduarĆ” en Ciencias PolĆ­ticas, en el mes de junio.

Yolanda ChƔvez junto a su familia.
Yolanda ChƔvez junto a su familia.

Los logros de Yolanda SƔenz ChƔvez no pudieron haberse logrado sin el respaldo de su esposo.

ā€œYa vamos a cumplir 30 aƱos de casados y Ć©l es un buen hombreā€, valoró ella.

ā€œHizo lo que quiso porque querĆ­a lograrloā€, expresó Guillermo ChĆ”vez. ā€œCreo que lo mĆ”s difĆ­cil era verla angustiada cuando tenĆ­a que hacer muchas tareasā€.

La Universidad Estatal de California Dominguez Hills tendrÔ cinco ceremonias mÔs de graduación, y se prevé la asistencia de mÔs de 40,000 invitados.

ā€œNuestros graduados se dedican a servir, cuidar y sanar a nuestras comunidades, en un momento en que realmente necesitamos amorā€, declaró la doctora Mary Ann Villarreal, presidenta interina de CSUDH. Ella recibió el nombramiento de la Junta de Regentes el 1 de enero.

ā€œEstoy increĆ­blemente orgullosa de en quiĆ©nes se van a convertir y de lo que van a hacer. Van a cambiar nuestras comunidadesā€.

En efecto, la Clase de 2026 refleja la misión de CSUDH de ofrecer una educación accesible y de alta calidad que prepara a los graduados para satisfacer las necesidades de la fuerza laboral regional en los sectores de salud, educación, negocios, servicio público y tecnología.

AdemÔs de reconocer la perseverancia y logros de graduados de la Facultad de Artes y Humanidades, y los de la Facultad de Educación, Villarreal invitó a los profesionales a tener siempre el deseo de fortalecer a las comunidades que representan, apoyando a otros en su camino hacia el conocimiento.

ā€œTodo eso estĆ” entretejido en el tĆ­tulo con el que saldrĆ”n de aquĆ­ hoy [ayer]. Por lo tanto, no es solo un trozo de papel; es un sĆ­mbolo de todo lo que han logradoā€, subrayó, y les recordó que, al recibir su tĆ­tulo ā€œasumen tambiĆ©n una cuota de responsabilidad: la de poner a trabajar sus habilidades, su experiencia y sus credenciales; la de compartir su conocimiento; y la de tener la audacia de cambiar el mundo para mejorā€.

Objetivo cumplido

Irene Lucía Harapat, otra mujer latina graduada, narró a La Opinión la aventura de su vida, desde que dejó la escuela a los 16 años para cuidar a su padre enfermo, y su regreso a la escuela, a los 37 años, para demostrarle a sus hijas que ellas pueden tener mayores logros en la vida. Ella obtuvo su certificado de enseñanza en un colegio comunitario.

ā€œMi papĆ” [Darrel Harapat] estaba paralizado porque habĆ­a tenido una embolia se quedó sin apoyo y eso le rompió el corazón y su salud empeorĆ³ā€, contó. ā€œYo dejĆ© de estudiar, porque mi papĆ” no se podĆ­a cuidar a sĆ­ mismoā€.

Pero sucedió que su novio -su ahora esposo, Edberg Camacho- y su familia les ofrecieron ayuda. Edberg habló con su mamÔ, María, y con su padrastro. Ellos recibieron en su casa a Irene Lucía, a su hermano y a su padre.

Sin embargo, la motivación mÔs grande de ella para regresar a estudiar una carrera fue Sarai, su hija, quien tenía problemas del habla desde los dos años.

ā€œMe dediquĆ© a buscar ayuda por todos lados para mi hija; la llevaba dos veces por semana con su terapista del lenguajeā€, recordó. La niƱa, ademĆ”s, habĆ­a nacido con problemas respiratorios y cuando tomaba leche vomitaba.

ā€œĆbamos a cada rato a emergencias para ver a especialistas y no le encontraron nadaā€, dijo.

Después de varios años, encontraron la razón del porque se le enredaba la lengua a la niña y no podía pronunciar palabras.

ā€œFue algo tan chiquito lo que tenĆ­a. Ā”Su lengua estaba pegada al paladar! Ā”Ni a mĆ­ ni a nadie se nos ocurrió moverle la lengua! La niƱa comenzó a mejorar en su expresión vocal cuando iba en cuarto grado de primaria.

Y, aunque Irene LucĆ­a, nacida en la ciudad de Compton, pretendĆ­a inspirar a sus hijas para que pensaran en una carrera universitaria.

ā€œMe sentĆ­a hipócrita decirles lo que ellas deberĆ­an hacer, pero yo no lo hacĆ­aā€, dijo.

Fue de ese modo que platicó con su esposo de sus planes, y aunque trabajaba y estudiaba, culminó en dos años su objetivo de graduarse para ayudar a niños autistas o que padecen dislexia.

ā€œDe todas las cosas bonitas que me pasaron, estoy orgullosa por el apoyo que me ha dado mi esposo y mi suegra [MarĆ­a] durante todos estos aƱos para que yo pueda terminar mis estudiosā€, dijo Irene Lucia. ā€œSin el apoyo de ellos yo nunca lo podĆ­a haber logradoā€.

Una comunidad estudiantil diversa

La Universidad Estatal Dominguez Hills tiene un total de 14,262 estudiantes: 12,473 de pregrado y 1,789 estudiantes de posgrado, de los cuales el 80.5% pertenecen a grupos subrepresentados: afroamericanos/negros, latinos/hispanos y nativos americanos.

Entre estos estudiantes, el 68.2% son hispanos/latinos; 12.2% negros/afroamericanos; 7.7% asiƔticos, 4.8% anglos y 2.4% dos o mƔs razas.